sábado, julio 01, 2006

Posibilidad de...¿un encuentro fortuito?


¡Buenas noches mis blogolectores! En la entrada del dia de hoy me dedicare a revelar, en parte, uno de los misterios mas grandes que circulan en la red y que además no le interesan a nadie; El origen del misterioso titulo de este Blog, esa palabreja: LoIdEmCo, que pareciera sacada de algún capitulo del codificadísimo manuscrito Voynich... En primer lugar debo aclarar que la persona que originalmente la uso no fui yo... Y esta entrada tratara precisamente, del la persona que me inspiro con tan numinoso titulo; mi insólito amigo Cristian Muñoz. Con Cristian, en realidad, es poco o nada lo que nos conocemos; mas fascinante son las circunstancias bajo la que nos conocimos y mucho mas interesante, para mi, es el “acuerdo” al que queremos llegar. Cristian tendría, según estimo yo, unos 22 años como máximo (igual que yo), su cabello es largo, rojizo y desordenado (esas chasquillas chancludas le tapan casi hasta los ojos), contextura normal, de 1:80 de estatura como máximo creo yo. Pero lo que mas llama la atención de le a simple vista son sus ojos, de un café oscuro muy vivo, el mas vivo que yo he visto en mi vida. Mis primeros encuentros con Cristián fueron bastante breves y esporádicos (esta ciudad es muy chica), aunque el primero que recuerdo fue hace unos 6 meses. Iba caminando yo por la 11 Ote. Entre 2 hasta 8 sur, camino pa’ mi house (si, el famosos barrio rojo de Talca, según me han contado...) solo como siempre bajo esas noches . Fue hay cuando se me ocurrió hacer eso que siempre hago cuando estoy solo: cantar Y como aquélla noche era especialmente fría y especialmente negra me decidí a cantar a todo pulmón. Por eso hoy lo publico como advertencia, en caso de que vean uno de estos dias a un talquino loco, alto y canoso, de unos vienti y tantos años, cantando con todas sus fuerzas por allá en la calle...¡NO SE ASUSTE HE? MIREN QUE SOY YO. Digamos que es una especie de “canto primal”. En fin, en esos menesteres iba yo, mientras los travestís del la calle del frente me gritaban cosas obscenas y me deseaban su pura amistad, cuando me di cuanta que yo no era el único seudo artista nocturno a esas horas (excluyendo, por esta vez, a los artistas que mostraban sus piernas peludas al mejor postor, benditos sean y esos chóferes en profundo estado etílico en busca de sodomizarlos, benditos sean también, por alegrar la decadente bohemia talquina) Y allí lo vi por primera vez (creo) Llevaba un poncho viejo y gastado, unos guantes de cuerina casi hechos huilas, un gorro rojo de esos 3x luca. Y venia el Tocando su guitarra (¡caminado!) con una soltura y técnica admirables. Desde el otro lado de la calle el también debió percatarse de mi presencia... y mis cantos. Nos miramos por unos segundo, creo que los dos igualmente extrañados, como si viéramos en nosotros mismos un fantasma familiar. Y al rato nos alejamos por la calle 8 n direcciones completamente opuestas, yo hacia el oriente y el hacia el poniente. Conforma la pega fue mejorando en mi caso, ya no me veía por las noches rumbo a casa por esos lares, aunque no puedo negar que extraño esa forma de hacer turismo extremo acá en Thunder City (Talca). Y nuestros encuentros mas decisivos, cuando finalmente hicimos contacto, ocurrieron en una micro. Cuando la micro ya daba sus ultimas vueltas conmigo adentro y rumbo a casita, me di a probar entretenerme otra vez en mi viejo vicio infantil; cantar en las micros. Y fue cuando el también se subió. Pero no le di mucha importancia, mas seguí cantando sin pescar. Al cabo de unos minutos lo que si me llamo la atención es que los acordes de sus guitarra comenzaron a sincronizarse con los acordes de mi voz. Llegamos a un punto del viaje en que los pasajeros debieron estar pensando que los dos éramos dúo y ligerito sacaríamos el gorro de él para pedir monedas... Pero su guitarra seguía mi lírica como el pez sigue al rió, si hasta parecía conocer las secretas armonías de mi música, lo que es un imposible total, ya que esas letras y esas canciones son de un valor absolutamente inédito y espontáneo, todo original mío del aquí y ahora. La micro olía a humedad esa noche. Recuerdo los estómagos vacíos que se dibujaban en los rostros de la gente, Los que traían cara de no querer perderse la telenovela y los que tenían la cara de haber luchado duro hoy por el pan duro diario. Las personas. Ellas no podían evitar mirarnos inmerso en su confusión, sonreír al vernos y escucharnos (¡Benditos espectáculo debíamos ser esa noche nosotros dos!) Y los mas afortunados trataban de no tomarnos en cuenta, jugando sus aburridos jueguitos de celular. ¡Qué afortunados, comparados con los pobres diablos que debían resignarse a soportarnos a nosotros! No recuerdo que cante esa noche. Supongo que debió ser algo bien chistoso, porque todos se daban vueltas a verme sonrientes. Si hasta unos cabros de la media me dijeron antes de bajar a la micro: - Guena compadre... canta parejito. Nos bajamos allá en el ultimo paradero, cuando ya el cielo amenazaba con soltar sus primeras gotas. - Oye ¿Te puedo preguntar algo? _ esa fue la primera vez que me hablo. - Eh... si... _ Le dije yo, a medio bostezar. - Oye ¿Qué canción era esa? ¿de quien era? - Je... bueno... de nadie. Se me ocurrió nomás. - ¿Así como así? ¿de repente? - Si. Siempre se me ocurre cantar cuando voy en las micros. - ¿Y por que? Si se puede saber. Me sorprendió que un absoluto desconocido me preguntara eso. Y mas me sorprendí yo al contestarle así a un absoluto desconocido. Pero la intensidad de esa mirada... no se... me dio confianza. - Emm, mmm, bueno... creo que es para mantenerme despierto. Cantar así de repente me ayuda a despejar la mente y estar más atento. - ¿Atento a que? _ repentinamente comenzó a mirarme de una manera bastante curiosa, casi como te observaría alguien que te conociera desde hace mucho, muchísimo tiempo. - No se... Atento a la VIDA... ¡Ja! No se... no me hagas caso... Así como así, una noche cualquiera de un año cualquiera, conocí a Cristian Muñoz. Pero por alguna razón siento que el me conoce desde ya hace muchísimo tiempo y soy yo el que empieza a conocerlo por primera vez.
Pareciera que frecuentamos los mismos lugares; el me visto recorre la estacion de trenes, en noches muy oscuras y frías... y yo lo he visto andar por el crea en la Feria de Las Pulgas, ese mar de cachureos viejos.
Frecuentando los mismos lugares fue que finalmente llegamos a un encuentro decisivo, el inicio de aquello que supongo nos tendrá que llevar a algún lado indecible.
- Oye ¿Sabes que cantas bastante bien?
- ¿Tu creí?
- No creo. Te escuche y me pareció que era así.
- Y Tu tampoco tocas nada mal, Y eso tampoco lo creo. Tengo buen oído creo.
Así por que, sin rodeos de ningún tipo, y sin motivo aparente, me pregunto que donde trabajaba yo. Cuando le conté que era en un cybercafe, eso le pareció muy interesante. Y finalmente, después de pensarlo un rato, mientras miraba a una señora vendiendo muñecas sin cabeza a $100, me hizo su famoso trato.
Se ofreció a hacerme clases de guitarra gratuitas a cambio de que yo, usando el Internet, lo ayudara a encontrar a una persona muy especial para el, una “persona perdida”.
Le pregunte, muy extrañado, que de que manera podría ayudarlo yo a encontrar a aquella persona.
- Muy simple ¿Tienes Correo electrónico, o pagina web, o Blog o algo por el estilo.
- Si, si tengo.
- Pues el trato seria que envíes por carta cadena, o publiques en Internet lo que te voy a pasar.
Y así como así, a partir de ese dia, que fue hace una semana mas o menos, el comenzó a entregarme sus extraños manuscritos. En otro ya mas planeado encuentro le pregunte que si no temía que yo perdiese o robase sus tesoro narrativo.
- ¿Interesarme? ¡para nada! Se que no los vas a perder...
- ¿Cómo lo sabi?
- ¡Va! Much.... secreto, secreto.... solo lo se. Y será mejor que me hagas caso si quieres convertirte en el próximo Jimi Hendrix.
- No Entiendo ¿por qué tienes que usar estos manuscritos para encontrar a esta persona? ¿no podrías dejar constancia a los pacos nomás? ¿No seria eso mas fácil?
- E mi caso es inútil... No sabría como describir a esa persona..._ y sonríe enigmáticamente _ porque no me acuerdo como era esa persona.
- ¿Cómo es eso?_ le pregunte yo, totalmente incrédulo
- Y bueno. Jeje.... creo que esa persona ni siquiera debe acordarse de que yo existo.
- Me estas pescando pal Webeo entonces...
- No. Para nada futuro alumno. No. Así es la caso nomás. Lo que pasa es que ella es alguien que yo conocí cuando era muy niño. Es por eso que la única forma que tengo para encontrarla, y que a la vez me reconozca, es a través de nuestros recuerdos de la infancia. Y así yo también la reconoceré. Ella sabrá que es ella cuando lo lea y se reconozca...
- ¿Y como sabes que ella usa Internet?
- ¡Va! ¡Todo el mundo usa Internet en este tiempo! ¡es el mejor método para que mis recuerdo lleguen desde la Pintana hasta china. Se que es una labor LoIdEmScA la que te pido, pero tendrás tu recompensa si aceptas ser mi pupilo ¿Acaso no te gustaría aprender a tocar guitarra?
- ¡Por supuesto que si! ¡Hace bastante tiempo que ando buscando a alguien que me enseñe! Pero oye... ¿qué es eso de “LoIdEmEsCa”?
- Ah, eso, tu sabes... LoIdEmEsCa, como LoIdEmCo, algo caótico, absurdo, sin sentido, pero que a la vez tiene todo el significado del Universo.
- Jamás había escuchado esa palabra... Mmmmmmmm.Mmmmmm
- ¿Por qué me miras con esa cara?¡Y que importa si no existe! ¡Y como el viejito pascuero no existe, pero igual los niños le piden regalos! ¡Y como nadie cree en fantasmas, pero sin embargo todos dicen haber visto alguno en algún momento de sus vidas! ¡Eso es LoIdEmCo! ¡O cuando el amigo mas perno de todos se convierte en el alma de la fiesta!
Supuestamente su “amiga”, por loque me ha dado a entender Cristian (Por cierto, dudo mucho que ese sea su nombre, ya que cuando los viejitos de los cachureos de la 11 Ote. Lo saludan, todos lo llaman de nombres distintos) , tendría que llegar a entender est sarta de disparates enigmáticos que son sus preciosos manuscritos, cuando este utópico momento llegue, debe contactarse conmigo a http://loidemco.blogspot.com/ y postear allí, para así ponerla yo en contacto con su inefable amigo.
¿Quepiensan ustedes mi Blogolectores?
¿Le creen la mas mínima palabra al Cristian Muñoz?
¿Creen que deberia aceptar las clases de un absoluto desconocido y publicar sus garabatos, perdón, seudo – recuerdos?
Espero sus post en busca de sugerencias
Creo que debo pensarlo mucho.
Espero Sus Post a ver que opinan

1 comentario:

barbaramendoza dijo...

Esto es realmente una locura, dos desconocidos, pero hay, sin duda, algo de magia en el personaje de Cristian, porque imagino debe ser un gran personaje para conocer. Y muy bonita manera de buscar a alguien, con recuerdos...